Fisioterapia de suelo pélvico en Getafe
Pérdidas de orina, sensación de pesadez, dolor pélvico o en las relaciones, cambios después del embarazo o del parto… Son motivos de consulta frecuentes y tienen tratamiento de fisioterapia. En INGUZ Getafe te atiende Irene de la Fuente, fisioterapeuta especializada en uroginecología, con una valoración individual para entender qué te pasa antes de decidir qué necesitas.
Qué hace el suelo pélvico y por qué a veces da problemas
El suelo pélvico es el conjunto de músculos y tejidos que cierra la pelvis por abajo. Sostiene la vejiga, el útero en las mujeres y el recto. Ayuda a controlar la orina y los gases. Participa en la sexualidad. Y trabaja junto con el diafragma y el abdomen cada vez que toses, levantas peso o saltas.
Como cualquier otro grupo muscular, puede perder fuerza, pero también puede estar demasiado tenso o no coordinarse bien con la respiración y el abdomen. El embarazo, el parto, la menopausia, el estreñimiento crónico, algunos deportes de impacto o una cirugía pélvica pueden influir. Le ocurre a mujeres y a hombres, y a cualquier edad.
Señales de que merece la pena una valoración
Muchas de estas situaciones se viven como «normales» porque son frecuentes. Que sean habituales no significa que haya que acostumbrarse a ellas.
Pérdidas de orina o urgencia
Escapes al toser, estornudar, reír, correr o saltar. Ganas repentinas de orinar que cuesta contener. Ir al baño muchas veces «por si acaso».
Presión, pesadez o sensación de bulto
Notar que «algo baja», sobre todo al final del día o después de estar mucho tiempo de pie. Puede estar relacionado con un prolapso, y conviene valorarlo.
Dolor pélvico o durante las relaciones
Molestias en la zona pélvica, el periné o la parte baja del abdomen. Dolor en la penetración (dispareunia) o dificultad para permitirla (vaginismo). Dolor al usar tampones o en las revisiones ginecológicas.
Cambios después del embarazo, el parto o la menopausia
Sensación de que el abdomen o el periné «no son los de antes», molestias en una cicatriz, sequedad o cambios en la continencia con la menopausia, o dudas sobre cuándo volver a correr o a entrenar.
Antes de nada: la fisioterapia no sustituye el diagnóstico médico. Si tienes sangrado fuera de lo habitual, fiebre, dolor intenso y repentino o no puedes orinar, consulta primero con tu médico.
No siempre se trata de fortalecer
«Haz ejercicios de Kegel» es el consejo más repetido, y no siempre es el adecuado. Un suelo pélvico débil y uno con exceso de tensión pueden dar síntomas parecidos, como pérdidas, urgencia o molestias, pero necesitan un trabajo distinto. Fortalecer una musculatura que ya está demasiado tensa puede no ayudar, e incluso aumentar el dolor.
Por eso el punto de partida es la valoración: saber si hay falta de fuerza, exceso de tono, problemas de coordinación con la respiración y el abdomen, o una combinación de todo ello. A partir de ahí se decide qué ejercicios tienen sentido para ti y cuáles no.
Cómo es la primera valoración
Es normal llegar a la primera sesión con dudas o con cierto pudor. La consulta es individual, en cabina privada, y cada paso se explica antes de hacerlo.
1. Conversación. Qué te pasa, desde cuándo y en qué momentos. Tus antecedentes: embarazos y partos si los ha habido, cirugías, hábitos de hidratación y de baño, y la actividad física que haces o te gustaría hacer.
2. Valoración postural y funcional. Cómo respiras, cómo responde el abdomen al esfuerzo, la postura y la movilidad de la pelvis y la zona lumbar, y el estado de las cicatrices si las hay.
3. Exploración del suelo pélvico, solo si procede y con tu consentimiento. Irene te explicará en qué consiste y para qué sirve. Puedes preguntar, pedir que se adapte o decidir no hacerla ese día.
4. Explicación y plan. Al terminar sabrás qué ha encontrado, qué objetivos tiene sentido plantear y cómo seguir, tanto en consulta como en casa.
Puedes venir acompañada o acompañado si te da más tranquilidad.
Qué puede incluir el tratamiento
El tratamiento se adapta a lo que muestre la valoración y a tus objetivos. Según el caso, puede combinar:
- Terapia manual sobre la musculatura y los tejidos de la pelvis, el abdomen y la zona lumbar.
- Trabajo de cicatrices de cesárea, episiotomía o cirugía, con técnicas manuales y de liberación miofascial.
- Ejercicio terapéutico para ganar fuerza, aprender a relajar o coordinar el suelo pélvico con la respiración y el abdomen.
- Pautas para el día a día: cómo gestionar los esfuerzos, hábitos de baño y vuelta progresiva al deporte.
- Punción seca, cuando esté indicada y siempre dentro de un plan de fisioterapia.
Parte del trabajo continúa en casa, con ejercicios que se revisan y ajustan en las siguientes sesiones. El número de sesiones depende de cada caso y de cómo evolucione, así que no te daremos una cifra cerrada antes de valorarte.
Embarazo, parto y postparto
El embarazo y el parto cambian el cuerpo más allá del abdomen, y cada recuperación tiene su ritmo. Estas son las situaciones que más se consultan.
Durante el embarazo
La fisioterapia puede ayudar a manejar las molestias lumbares y pélvicas del embarazo, y a preparar el parto. Incluye conocer el periné, trabajar la respiración y la movilidad de la pelvis, y aprender el masaje perineal cuando está recomendado.
Después del parto
Tanto si el parto fue vaginal como si fue por cesárea, una valoración postparto permite revisar el suelo pélvico, el abdomen y las cicatrices, y planificar con seguridad la vuelta al ejercicio. Si hay dolor, pérdidas o sensación de pesadez, no hace falta esperar a que «se pase solo».
Cicatrices de cesárea o episiotomía
Una cicatriz puede quedar tirante, sensible o adherida a los tejidos de alrededor y dar molestias al moverte, al sentarte o en las relaciones. Una vez cerrada, se puede trabajar en consulta y aprender a tratarla en casa.
Diástasis abdominal
Es la separación de los rectos del abdomen, frecuente tras el embarazo. Se valora cómo es esa separación y, sobre todo, cómo responde el abdomen al esfuerzo, para plantear un trabajo progresivo y adaptado.
Quién te atiende
Irene de la Fuente, fisioterapeuta
Irene de la Fuente es la fisioterapeuta que atiende la consulta de suelo pélvico en INGUZ Getafe. Está colegiada en el Colegio Profesional de Fisioterapeutas de la Comunidad de Madrid con el número 4754. Al terminar la carrera se especializó en fisioterapia uroginecológica y después en fisioterapia pediátrica. Lleva 20 años acompañando a mujeres en distintas etapas de su vida, con especial atención al embarazo y al postparto.
Irene de la Fuente
Fisioterapeuta · Nº col. 4754
Fisioterapia uroginecológica y pediátrica
En consulta dedica tiempo a escuchar y a explicar: quiere que entiendas qué le pasa a tu cuerpo y qué puedes hacer tú para cuidarlo, más allá de las sesiones. En INGUZ Getafe también atiende fisioterapia pediátrica.
Lo que dicen sus pacientes
«Irene es una gran profesional. Mientras más trabajas con ella, se nota que es increíble en su área. El tratamiento se enfoca en que mejores, en tus posibilidades y condición particular, y vas viendo progresos en un tema tan importante como el que trata.»
Ana Cristina V.
«Súper recomendable, explica fenomenal los ejercicios y resuelve cualquier duda que puedas tener.»
Carla B.
Opiniones de pacientes que Irene ha atendido fuera de INGUZ Getafe.
Tarifas y duración de las sesiones
Las sesiones de fisioterapia en INGUZ Getafe duran 45 minutos. La primera incluye la valoración.
Cuando el tratamiento sigue con movimiento
La fisioterapia de suelo pélvico es un tratamiento individual. Una vez valorado tu caso, y si tiene sentido, puedes darle continuidad en grupo dentro del propio centro. Por ejemplo, con el trabajo de respiración y suelo pélvico de Respira, con las clases de Pilates CALP en Getafe o, si estás embarazada, con el entrenamiento durante el embarazo. Son actividades complementarias, no sustituyen la valoración ni el tratamiento de fisioterapia.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo conviene ir a fisioterapia de suelo pélvico?
Cuando tienes pérdidas de orina o de gases, urgencia para orinar, sensación de pesadez o de bulto, dolor pélvico o en las relaciones, molestias en una cicatriz, o dudas sobre tu recuperación tras el parto. También puedes venir para preparar el parto o antes de retomar el deporte de impacto.
¿Cómo es la primera sesión?
Empieza con una conversación sobre tus síntomas y antecedentes, sigue con una valoración postural y funcional y, solo si procede y con tu consentimiento, una exploración del suelo pélvico. Al terminar, Irene te explica qué ha encontrado y te propone un plan. Dura 45 minutos.
¿La valoración duele?
No debería. Cada paso se explica antes de hacerlo, se adapta a ti y puedes pedir que se pare en cualquier momento. Si tienes dolor pélvico o en las relaciones, se tiene en cuenta desde el principio.
¿Es solo para mujeres que han sido madres?
No. El suelo pélvico puede dar problemas a cualquier edad y en cualquier etapa: en mujeres que no han tenido hijos, en deportistas, en la menopausia y también en hombres, por ejemplo con pérdidas de orina o dolor pélvico.
¿Sirven los ejercicios de Kegel para todo el mundo?
No siempre. Si el suelo pélvico tiene exceso de tensión, fortalecerlo puede no ayudar o empeorar las molestias. Por eso es mejor valorar primero y elegir después los ejercicios adecuados.
¿Cuándo puedo hacer una valoración después del parto?
Una valoración postparto suele hacerse pasadas las primeras semanas, cuando ya ha terminado la cuarentena. Si tienes dolor, pérdidas o sensación de pesadez antes de ese momento, puedes consultar antes.
¿Cuántas sesiones voy a necesitar?
Depende de lo que muestre la valoración, del tiempo que lleves con los síntomas y de cómo respondas al tratamiento. Tras la primera sesión, Irene te dará una orientación realista. Las sesiones duran 45 minutos y hay bonos de 3, 5 y 10 sesiones.
Ubicación, horarios y cómo llegar
INGUZ Fisioterapia Getafe
Lunes: 8:00 a 21:00
Martes: 8:00 a 21:30
Miércoles: 8:00 a 21:00
Jueves: 8:00 a 21:30
Viernes: 8:00 a 20:00
Sábado: 9:00 a 12:00